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Segundo prologo del libro:

Viaje a la Divinidad 

Muerte en vida

 

MI SENTIR, MI EXPERIENCIA

 

Palabras escritas por Víctor Cortés Carrasco, autor del libro “Historia de Luz”, quien ha experimentado la trasformación de joven temeroso a hombre silencioso. Al comienzo de sus visitas, su hambre por saber era mayúscula. Preguntaba y preguntaba, de alguna manera para intentar comprender, hasta que su hambre por saber disminuyó. No se trata de hacer doctrina, aprender nuevos conceptos, sino precisamente trascender y no apegarse, para así experimentar ¡Liberación!

Ahora tiene asimilado que no se trata de entender preguntando, sino de experimentar interiorizando, enriqueciéndose de la consciencia y silencio que a todo rodea y de la presencia de aquellos que fluyen conscientemente con la vida. (Percibir más que analizar).

Sus palabras son: Saber exactamente cuando dio lugar el cambio es difícil, pues a menudo se va gestando poco a poco, pero sin duda conocer y leer a Nunc fue el detonante final. Lo primero que cambió fue sin duda alcanzar tranquilidad, pero de verdad. Creo que poca gente sabe de lo que estoy hablando. Me refiero a paz interior y ausencia de preocupaciones. Es una sensación que ha de sentirse, no se puede explicar. De pronto entendí que todo es perfecto y si así ocurre es porque todavía ha de acontecer.

Al principio no quería ni hablar y sólo con estar era suficiente. Después, poco a poco, esa sensación deja de ser tan intensa, pues de alguna manera se ha incorporado a ti. Aquí viene la parte más difícil, pues crees haber “asentado” ya tu nuevo estado y a mi se me ocurrió salir demasiado pronto del silencio y soledad, tan necesarios para que todo lo aprendido se afirme y no se mueva más. Digo demasiado pronto porque es tanto lo que ofrecer, que rápidamente y alentado por los demás, (quienes ven en ti algo que no pueden explicar) empiezas a comunicar.

¡Ay imprudente, mide tus palabras! Pues ni todo el mundo está preparado para escuchar, ni a todos puedes hablar. Más consciente es callar, pues tu sola presencia ha de bastar para los que algo hayan de percibir. Importante lección para evitar caer en vanidad espiritual, y para entender y aceptar que cada uno tiene su ritmo. Esto no ha de ser alterado.

Por el camino me tuve que dar todavía algunos coscorrones más, y es que siempre habrá quien difícilmente aceptará tu cambio. Todo lo que no se puede explicar siempre da miedo. Tú forma de vida sin odios ni rencores, sin reproches ni juicios, sin necesidad de comparar, atenta directamente al orden establecido a nivel mental. Aquí se cae en la mayor de las trampas, pues un comportamiento inadecuado, insultos o menosprecios, no sólo los dirigidos contra tu persona, te harán saltar como un resorte. Intentarás corregir aquello que piensas que no está bien. ¿No habíamos quedado que todo es perfecto y hay que aceptar? ¿No decías que cada uno tiene su ritmo y no has de imponer? Pues te darás otros pocos golpes, hasta que esta valiosa lección seas capaz de completar. Es intenso el camino, lleno de señales está. El silencio, la soledad, el aquí y el ahora, te irán abriendo la puerta al ser interior. En mi caso trabajando el proceso interior salió a relucir el miedo a lo desconocido. Son artificios de nuestra mente para crear inquietud y conseguir mantener su existencia.

Son muchas las pruebas que te van enseñando como comportarte conscientemente en un mundo donde impera la inconsciencia. Ahora sé que podía haberme ahorrado todo esto, pues al final del proceso volví de nuevo al principio:

Mantente tranquilo y actúa con Amor, Todo lo demás llega (Nunc)

Lo bueno es que antes lo sabía…, ahora lo sé. Cuando aprendes que “todo aporta un mensaje y se está haciendo un camino interior” (Nunc), la vida misma se llena de matices, todo se enriquece.

Yo llegué a un punto de “supuesta estabilidad”. Tenía trabajo, mujer y un piso donde vivir y fue entonces cuando me pregunté ¿Cuál es el siguiente paso? Me sentí deprimido por no saber hacia donde ir. ¿Ganar más dinero? ¿Una casa más grande? ¿Ser jefe? En mi caso intuía que todas estas cosas no me iban a servir para ser más feliz, pues siempre querría más. Entonces pedí saber (fue un deseo) y mi madre, gran imán para las cosas espirituales, me hizo llegar varios libros y escritos…. y me presentó a Nunc. Puedo decir sin temor a equivocarme que conocerlo y leer sus escritos fue realmente un despertar.

El primer texto que me dio a leer fue “Un mundo de locos” (Texto que forma parte de este libro titulado “Viaje a la Divinidad”). Yo me puse nervioso como un niño, sin entender porqué. A partir de entonces no era tanto lo que se decía en nuestros encuentros, sino lo que se percibía. Aprendí la existencia de energías que ni siquiera hubiera sido capaz de imaginar. En mi caso soy consciente de que necesito encontrar la valentía de dar el último paso, el ser capaz de perder la percepción de identidad, para integrar el todo al que pertenecemos, pero el hecho de poder actuar con más consciencia que antes, es ya en si mismo un gran regalo. Todas estas son palabras de agradecimiento, pues alguien tuvo que poner el camino para que pudiera ser andado.

Un abrazo grande a todos los que andamos el camino

El siguiente poema surgió una tarde de invierno, dedicado al compañero en el que habita la energía que me hizo comprender que todos somos un único barco navegando en rumbo a una misma dirección.

Cada árbol es el mejor, cada uno es el mejor, cada día es el mejor….incluso un mal día.

Poema extraído del libro “Historia de Luz” (Editorial Visión Libros). Poema dedicado a Nunc.

VIDA: Esta es la historia de un hombre sencillo. 

No hay nada

 EL MAR

 El hombre es su barco,

cruzando el mar de su inmensidad.

Donde el futuro es presente

y el pasado no existe.

 

Ya no se vuelve atrás,

solo queda en el eterno

océano de su vida.

Ya no se vuelve atrás.

 

Yo tuve la suerte

de en él encontrar

todo lo que no sabía,

y al tiempo aprender

que no puedo entender.

 

El azur marino de sus ojos

me trasportó hasta el momento

en el que las palabras

pierden su sentido,

y los sentidos ejercen la función de las palabras.

El momento donde por fin comprendes

que nada se entiende.

 

Ese hombre es el barco

que cruza el mar donde quieres llegar.

Donde el futuro es presente

y el pasado no existe.

 

Ese hombre está en todos nosotros,

porque todos cruzamos el mar.